Aprende cómo ser un buen consumidor

0
82
Foto de pixabay.com

Ser un buen consumidor es un acto que va más allá de buscar los precios más bajos que te permitan ahorrar dinero, también consiste en estar informado sobre lo que se va a comprar, es decir, conocer la calidad del producto y la relación con el precio que pagaremos para adquirirlo. Además, consiste en tomar la decisión correcta, que satisfaga todas las necesidades que poseamos en ese momento.

Desde que nacemos todos somos consumidores, pero a medida que vamos creciendo es importante aprender a tomar las mejores decisiones sobre lo que vamos a adquirir. Aquí te ampliamos las características que debe tener una persona que compra de manera inteligente:

  • Consciencia: un buen consumidor es aquel que conoce el rol que juega dentro del mercado, cuáles son sus derechos y obligaciones, además, de saber a las consecuencias que se atiene a la hora de comprar un producto. De eso se trata estar consciente a la hora de comprar.
  • Información: un buen consumidor es aquel que está informado del producto que va a adquirir, compara la diferencia existente entre la calidad del producto y su precio, y no lo ve como un gasto, sino como una inversión, ya que debe traer beneficios a su vida.
  • Tener sentido crítico: un buen consumidor sabe diferenciar lo que está de moda de sus necesidades reales, sabe que lo más importante es satisfacerlas y no tener los mejores zapatos o el mejor reloj, ya que sabe que la gente no es más por lo que tienen, sino por lo que son.
  • Saludable: los avances tecnológicos han traído consigo una serie de herramientas para ayudar a mantenerte saludable sin siquiera salir de casa, lo que muchas veces puede ser contraproducente, ya que estar encerrado te puede llevar a una vida de sedentarismo, así que un buen consumidor prefiere no comprar ese tipo de productos, sino salir a ejercitarse por sus propios medios.
  • Solidario: ser solidario significa ayudar a esas empresas que tú mismo has podido constatar que tienen políticas justas con sus trabajadores y sus productos son fabricados con buenas prácticas.
  • Ecológico: un buen consumidor intenta, en la medida de lo posible, adquirir productos que no contribuyan con el deterioro del medio ambiente. Además, puede contribuir también ahorrando agua y luz, evitando usar el carro un día a la semana para ir al trabajo.

Añadir estas características a tu vida diaria, no solo le hará bien a tu bolsillo, como ves, puedes beneficiar al medioambiente y a las empresas que tratan de abrirse espacio en el mundo de los negocios. Por otra parte, puedes compartir estos conocimientos con tus familiares y amigos para que se conviertan también en unos buenos consumidores.

Fuente: ahorrandodolares.com , consumopolis.wikispaces.com

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here

*