Había Una Vez… Un Mundo Sin Toallas Sanitarias

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Foto de pixabay.com

Hasta los hombres reconocen lo incómodo que resultan para las damas eso “días difíciles”, en los que se presenta el período. Sangrados de diferente intensidad, dolores de cabeza y hasta insoportables cólicos uterinos acompañan esta etapa, que no representa mayor problema de higiene gracias a su más fiel aliado: las toallas sanitarias, conocidas también como toallas femeninas.

Pero, ¿qué usaban las mujeres cuando no existían? ¿Cómo podían las féminas resguardarse de los manchones de la ropa?

Un artículo publicado en el sitio web soentreamigas.net sostiene que en la antigüedad, las mujeres solían utilizar toallas o paños manufacturados en tela de algodón, que recibían el nombre de compresas. Estos trapitos no era eran descartables, sino que debían ser lavados a manos para ser utilizados en otras oportunidades. Para desmancharlos y retornarles su blancura, así como darles buen olor y librarlos de las bacterias, se dejaban al sol con jabón. También, se utilizaban otros métodos considerados más efectivos, como hervirlos durante varios minutos, lo que servía para matar cualquier bacteria que generara mal olor.

 

Foto: Pixabay

Sin embargo, este sistema de paños acarreaba muchos problemas de incomodidad, ya que a lo engorroso de llevar la prenda se sumaban las creencias de que las mujeres no se podían bañar o tener actividad física durante los días que duraba el período para evitar que se interrumpiera el flujo natural. Por esta razón, a algunas mujeres se les exigía reposo absoluto tal como si estuviese transitando una enfermedad peligrosa.

Según los historiadores, en algunas culturas antiguas, las mujeres que menstruaban eran consideradas impuras, por lo que eran aisladas del resto de la población a la que pertenecían hasta finalizar el período y así no “contaminar a los demás”.  De hecho, en varias religiones, las mujeres en su período de menstruación eran obligadas a tomar baños para ser purificadas.

El concepto que dio pie a las primeras toallas femeninas de la historia fue propuesto por un grupo de enfermeras norteamericanas durante la Primera Guerra Mundial. Ellas consideraban que usar tiras elaboradas en algodón que formaban capaz era un método más higiénico para cubrir las partes íntimas femeninas durante la menstruación. De hecho, ni siquiera era algodón, sino un material similar, llamado “celulosa”, que resultó ser hasta cinco veces más absorbente que el algodón.  Este material comenzó a ser producido en serie para la Cruz Roja Internacional por Kimberly Clark, en 1917.

Poco tiempo después, en 1920 estás toallas para sangrado comenzaron a ser producidas industrialmente en los Estados Unidos, bajo el nombre de “kotex”, que aludía a la palabras “cotton”, o algodón en castellano, y “texture”, que significa textura.

Fuente: soentreamigas.net

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